lunes, 30 de junio de 2008

Recuerdos


Recuerdo que cuando tenía doce o trece años, encontraba condones regados por toda mi casa, tantos, que cualquier extraño que entrara, hubiera pensado que era un picadero. A pesar de la constante y copiosa aparición de preservativos, tan sólo un par de veces tomé alguno para inflarlo o tratar de ponérmelo, las clases de sexualidad en mi escuela (laica) y la amplitud de criterio de mis padres, aminoraban mucho mi curiosidad.

Aunque dichos hallazgos me resultaban un tanto extraños, pues mi madre se había ligado las trompas de falopio tras mi nacimiento, no llegaban a conmoverme, por lo que no fue hasta hace unos años que, después de reflexionar un poco, me di cuenta de que no era que mis progenitores tuvieran una desenfrenada vida sexual, sino que se trataba de una original técnica pedagógica para darme el ejemplo y mantenerme informado, una de las tantas razones por las que los admiro profundamente.

Declaro, parafraseando a Sir Francis Bacon, que la información, es poder.

domingo, 29 de junio de 2008

Recomendación


No dejar la computadora prendida cuando salgan de farra.

No es que me preocupe el calentamiento global, el ahorro de energía, o retardar los inminentes cataclismos que nos deparan por haber sido unos depredadores temerarios; no, mi preocupación es otra: cuando uno deja prendida la computadora y regresa a casa bajo los efectos de substancias tóxicas (alcohol en mi caso), corre el riesgo, al igual que con el celular, de escupir palabras impertinentes y demasiado sinceras, lo cual resulta execrable cuando se quiere vivir en sociedad (pinche sociedá), pues dichas palabras, además de herir suceptibilidades, pueden hacer ver al autor como un idiota, y esto último no por culpa de lo ingerido, pues el verdadero problema de estar ebrio, es que resulta imposible mesurar y calcular las palabras ocultando, o intentando ocultar, la estupidez.

Mis disculpas de antemano si alguno de ustedes llega a ser víctima de éste vergonzoso fenómeno.

sábado, 28 de junio de 2008

Justificación


Ando festejando un gran acontecimiento en mi vida (usté adivine querido lector), por lo que estuve ebrio ayer, estoy ebrio hoy y estaré ebrio mañana, así que me veo imposibilitado a postear, aproximadamente hasta el domingo. Les mando saludo cordial a todos los incipientes lectores que me han seguido hasta ahora: cuídenseN mucho y sean felices.

Les desea lo mejor, su siempre amigo, Cabrón Insensible.

jueves, 26 de junio de 2008

Historia etílica


Una noche, hace varios años ya, vacacionando en la playa con unos amigos, decidimos ir a ingerir bebidas alcohólicas a la feria, punto de reunión de muchas señoritas de buen ver, que buscaban socializar y, al igual que nosotros, ligar. La noche sería larga y no planeábamos visitar ningún antro/bar, por lo que previsoramente, cargamos la cajuela de mi automovil, con una cantidad respetable de cerveza fría que (con suerte) nos duraría toda la noche.

La mecánica era estacionar cerca de la feria, y llenar y rellenar decentes vasos con cerveza, para no alborotar a las autoridades. Así transcurrieron unas dos o tres horas hasta que en una de las mentadas recargas, un servidor estúpidamente, dejó la llave dentro del vehículo, desafiando al inteligente mecanismo que, aparentemente era a prueba de pendejos, pues no permitía cerrar por completo el coche si no era con la llave, sin embargo, los ingenieros nunca preevieron que alguien pudiera olvidar las llaves dentro de la cajuela, dejándo a todos sin bebida ni transporte.

Tras sendas mentadas de madre, varios intentos fallidos de irrumpir en el vehículo, y con el único duplicado a unos 50 km de distancia, el panorama resultaba de sobremanera hostil, hasta que, en un destello de creatividad, nuestro ingenio terminó por salvarnos y permitió que nos quitáramos el mal sabor de boca ocasionado por la desafortunada experiencia, con un buen trago de cerveza.

Si toma, no se apendeje.

martes, 24 de junio de 2008

Acerca del sexo


Debido a mi postura agnóstica y un tanto hedonista ante la vida, no idealizo al sexo ni le doy un carácter sagrado/prohibido, como es costumbre en países predominantemente católicos. Lo entiendo como una necesidad fisiológica y un instinto de supervivencia, y no como una vergonzosa tarea de procreación. Aunque lo considero de lo más natural y mundano, no dejo de ponerlo en un pedestal; y no es que las relaciones sexuales me parezcan sólo dignas de aquellos que se aman (nada más lejano a eso) si no que creo, son parte fundamental de nuestra existencia individual y como pareja, haya o no, un compromiso de por medio.
La madre naturaleza, asegura nuestra preservación a través del placer, por lo que me considero un acérrimo promotor del sexo, mientras se tenga en condiciones de higine, responsabilidad y consenso.

*Mi punto de vista ante éste tema no se reduce a lo anterior descrito.

domingo, 22 de junio de 2008

CI y el amor VIII: fin de la serie, que no debió llamarse así


Y después de varias (difíciles) semanas en las que la relación se tornaba cada vez más esporádica y distante, comenzó a surtir efecto; mi aparente indiferencia empezaba a provocar sutiles insinuaciones y muestras de interés como las que había recibido en un principio, pero algunos contratiempos hicieron que no pudiera responder adecuadamente y me mostrara, contra mi voluntad, más desinteresado de lo que en realidad estaba, algo que no hubiera tenido mayores consecuencias, si no fuera por aquella fatídica noche, en la que alcohol, compañía femenina y excesiva confianza, hicieron que me mostrara arrogante ante sus muestras de celos, y terminara con lo que pudo haber sido, una sincera relación. Ahora nunca lo sabré, y es una espina que he decidido no quitarme, pues pronto me voy, y hay muchos peces en el mar. Seamos positivos aún cuando la caguemos.

El tiempo lo cura todo... cuando se tiene convicción.

sábado, 21 de junio de 2008

CI y el amor VII


Si algo he aprendido a través de experiencias propias y ajenas, es que insistir, rogar, o buscar obsesivamente a alguien, sólo conduce al rechazo, frustración y en algunos casos humillación. Por el contrario, la indiferencia (real o fingida) es una técnica muy efectiva que además, en caso de no funcionar, ahorra tiempo, alivia penas y fortalece la autoestima.
-Entonces me hago a un lado, sabes cómo encontrarme y que me gusta estar contigo, suerte.-

"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón." J.L. Borges

viernes, 20 de junio de 2008

CI y el amor VI


El problema que se presenta cuando el ritmo natural de las cosas es "muy rápido", es que para disminuirlo, hay que forzar la máquina, cambiar el rumbo, simular. Algo que pocas veces funciona, pues termina por enfriar las cosas, volverlas estáticas, camuflarlas y muchas veces desaparecerlas.

No hay fórmula para evitar riesgos.

Acotación técnica


Es sabido por mis amigos y allegados (y ella) que me iré en pocos meses a otra ciudad a trabajar, lo que no es precisamente un factor positivo para iniciar una relación.

Y se preguntará usted, querido lector: ¿por qué alguien que está a punto de partir, no puede esperar unos meses más para buscar pareja?

Aunque vislumbro algunas posibles respuestas, la verdad es que no lo sé, y sinceramente no me preocupaba mi partida, a pesar de que significaría seguramente, el fin de la relación. Eso tal vez no habla muy bien de mí, pero al menos no se lo ocultaba a nadie.

jueves, 19 de junio de 2008

Paréntesis


No me enamoro rápido, tampoco soy intenso, posesivo o dependiente, ni me gusta que lo sean conmigo, necesito tener mi espacio y tiempo de privacidad todos los días. Sólo por aclarar que el "vamos muy rápido" no se dió por la vehemencia del autor, sino por las circunstancias.

CI y el amor V


Tres semanas excelentes, monogamia enserio, ella no era celosa, pero yo por mis cojones andaba como caballo con anteojeras, mi problema de déficit de atención ocasionado por generosos escotes y cortas faldas había desaparecido, podía ahora concentrarme más en la escuela y tenía más tiempo para placeres relegados a segundo plano, todo iba muy bien hasta que pasó lo que tendría que pasar: "Vamos muy rápido".

Saltar de una relación (de cuatro años) a otra no es fácil.

CI y el amor IV


"¿Sí te late, o nada más me estás siguiendo la corriente?", preguntó al calor del primer beso con sabor a cerveza y una cuba infame...¿Y el novio?, pensé, pero no había tocado el tema nunca y no lo haría en ese momento. Aunque toda la situación era confusa, pues horas antes no la veía más que como amiga, no tardé mucho en responder, era justo lo que buscaba.

Nos despedimos al amanecer, ella dijo: "no me vayas a ignorar mañana", y yo le planté un beso -uf, la traigo loca-.

Al día siguiente no la ignoré, a los dos días, terminó con aquél por teléfono (no había otro medio factible).

Nunca bajes la guardia.

CI y el amor III


Largas y amenas pláticas misceláneas, mi afán de "portarme bien", y la fantasmal presencia de una persona, hacían de mí un caballero, pero había una razón que sobrepasaba todo eso, la misma razón que me impedía preguntar por aquel novio radicado a miles de kilómetros, y que me obligaba a comportarme como la persona más cool en el planeta, amable pero ligeramente indiferente: "a las mujeres, ni todo el amor ni toda el dinero la atención". Mi subconsciente tenía pleno conocimiento de la situación, sabía incluso lo que pasaría, aunque no quería crear falsas expectativas que pudieran terminar en una decepción. Aquella relación de cuatro años -los mismos años que yo llevaba soltero- difuminaba las señales que me mandaba.

Be cool, my friend.

miércoles, 18 de junio de 2008

CI y el Amor II


Y después de andar como tecolote, aguardando incesantemente a la elegida, aparece de la nada y como mandada a hacer, ella: guapa, cuerpazo, agradable, inteligente y con dinero -jaja y no es que uno sea interesado, pero eso siempre es un plus-. En tres años de conocernos, no habíamos intercambiado más que holas y adioses, luego, sin buscarlo, un mes de intensa amistad desinteresada (por mi parte), todo un logro para alguien que no puede conversar un minuto sin ver al escote.

Hay cosas que simplemente se dan...

martes, 17 de junio de 2008

CI y el amor I


Y me decidí: después de cuatro años de libertinaje y promiscuidad -inserte cara sonriente-, buscaría novia. El sexo casual y las relaciones relámpago ya no me sentaban bien, la invariable sensación de desasosiego después de fornicar me parecía degradante: huir, desaparecer, desaparecerla. Y es que no tenía que rendirle cuentas a nadie, nunca mentí, no hice egoístas promesas de amor, no hablé de fidelidad ni exclusividad, y apaciguaba dudas y extenuantes sesiones de preguntas amorosas con un sencillo y solemne: "no estoy listo para algo serio".

¿Qué pretende ser "Cabrón Insensible"?


El testigo de una vida. Registro de lo que fui y seré. Constancia de un proceso, aprendizaje y madurez. Experiencias e ideas valiosas para mí y, con suerte, para ustedes.

Yo mismo y nada más.

Comienzo


Aquí empieza un blog, en el que comentaré las vastas experiencias de vida, que a mi corta edad he recabado. CI permanecerá de carácter anónimo, sólo hasta el momento en el que se vuelva famoso y pueda sacar provecho de él.