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lunes, 2 de noviembre de 2009

Calaverita


El Cabrón Insensible andaba,
dándoselas de chingón
sin saber él lo siguiente:
recibiría una lección

Pasaba una señorita,
contoneando las caderas
y el susodicho le dijo:
"si me muero quién te encuera"

Se le acercó decidido
y un beso le propinó
no creyó que por caliente
fuera a parar al panteón

La mentada muchachita
la máscara se quitó
se trataba de la flaca
y al cielo se lo llevó

Nuestro Cabrón Insensible
ésa jamás la contó
y el blog de tu preferencia
abandonado quedó

martes, 5 de mayo de 2009

Ritos íntimos


Lo hago por ver tus ojos bien abiertos y brillando, por esa risa incontenible, por esa mirada penetrante y esa boca sin respuestas, lo hago también porque sí, porque me gusta reírme de todo.

Pero más lo hago porque después de la agitación, a tu lado entre las sábanas, nada me complace como tu sonrisa.

lunes, 9 de marzo de 2009

Patrimonio


Convocaste al poderoso y al obrero,
el más duro de los hombres te ha llorado,
Harpagón te homenajeó con sus obsequios,
Capuletos y Montescos se abrazaron,
siempre viste mas allá de los objetos,
consecuente día y noche con tus actos,
hijo único fuiste padre mío,
te lloraron todos tus hermanos,
y te vas pero no queda un vacío,
ya tu ausencia colma todos los espacios,
una estela dejas en el cielo,
una urna, unas fotos, un legado,
patrimonio que en tus hijos y tus nietos,
hallarás con orgullo reflejado.

domingo, 25 de enero de 2009

Acto


Tu cuerpo habla a través de vibraciones, guardo silencio atento al primitivo discurso, mi tibio aliento ayuda a descifrar ese lenguaje universal, mis manos que, en comparación a tu piel resultan ásperas, son bien recibidas, se acelera tu pulso y me divierte, entendí el elocuente ritmo de tus caderas, comienza el diálogo, ya no estoy para más contemplaciones...

viernes, 19 de diciembre de 2008

Y me fui


La música mitigaba paulatinamente el rumor ocasionado por el ir y venir de opiniones, anécdotas y chismes, propios de reuniones sociales. El alcohol, inherente a dichas reuniones -aunque diversas campañas de salud sostengan lo contrario- comenzaba a causar un efecto ambivalente en él; sopor y lujuria eran protagonistas de sus continuas reacciones neuronales, un mensaje fisiológico que interpretó como: o mandas algo de sangre al pene o te duermes.

A su alrededor sólo habían caras conocidas, demasiado diría él, varias señoritas atractivas pero que, por diversas razones, representaban terrenos prohibidos o escarpados. Era temprano para sus estándares, por lo que soportó el tedio un rato más, a menudo le costaba asimilar que no es obligación permanecer siempre hasta el final de la fiesta, aunque, en ocasiones como ésta, cuando bailar acompañado por un vaso, o tener una ridícula conversación con algún sujeto auto-segregado son las únicas dos opciones, inconscientemente, esperaba que el alcohol, la libido, y las tenues e intermitentes luces, le dieran sabor a la fiesta, aunque eso supusiera una cruda moral segura.

Tal y como se esperaba, después de un rato, el sujeto fue incapaz de contener su apetito sexual, que ya se proyectaba a través de unos lascivos ojos dirigidos a una compañera de clase, amiga, y novia de un buen amigo, una agradable mujer a la que nunca abordó por tenerla tan cerca, como el neoyorquino que nunca visitó la estatua de la libertad. En un desleal acto que no se hizo esperar, el individuo se acerca y maliciosamente dice:

- ¡Qué onda! y tu novio ¿dónde quedó?
- Es que se sentía mal y se fue temprano.


Nuestro amigo titubea por un momento y después de evaluar la situación responde:

- Sí, yo tampoco me siento muy bien, ya me voy, nos vemos.

Necesitó años para dar una respuesta como esa, muchos litros de cerveza, arrepentirse varias veces y, sin duda, madurar un poco. Equivocado está el que piense que hoy es más bueno o menos malo que ayer.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Presa fácil


Y es que hoy soy susceptible como nunca, soy presa fácil.

Háblame bonito, sé bonita, todo tuyo.
Soy superficial, mi cuerpo e instintos son una cárcel.
No quiero pasar el resto de mis días solo.
No quiero hablar con la pared o, lo que es lo mismo, con seres de mirada perdida ensimismados en sus propios problemas, pared.
No quiero ser un problema, quiero ser una obligación.

¿Egoísta?
Sí. Protección y apoyo incondicional a mi pareja, a mis hijos, a mis amigos, manifestaciones de afecto “nobles e invaluables”… pfff, no son más que un vehículo para cumplir la voluntad de mis instintos que, primitivos como yo, aseguran mi permanencia en esta puta roca destinada a desaparecer.

¿Y lo de susceptible por qué?
Porque busco unas caderas aptas para el parto, unas buenas tetas que lo alimenten con opulencia, simetría, para que él sea simétrico. ¡Ah! cómo me preocupa ese costalito de información genética moquiento y molestoso que todavía ni existe, y ni sé si existirá.

Chingadamadre, yo nomás quiero una vieja pa decirle en unos años, ¡vieja!, y que venga y me haga cariñito, y ella diga, ¡viejo!, y yo vaya y cambie el foco.

Así de simple, soy presa fácil.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Espera


La desesperación comenzaba a apoderarse de él, a desgastarlo, se sentía en un panóptico, observado por miradas inquisitivas que poco a poco, lo despojaban de su serenidad y lo ponían al borde de un ataque de nervios. El lugar era caluroso y húmedo como una mazmorra, pero recargado de objetos que lo agobiaban, objetos que parecían acorralarlo y empezar a invadir su espacio vital. Por su mente pasaba una sola cosa, una oración silenciosa que se repetía cíclicamente: “que no me interroguen”. Cada segundo parecía eterno, le hacía preguntarse si valía la pena ese suplicio, contemplaba el lento transcurrir de las manecillas del reloj, mientras una gota de sudor descendía por su sien, cuando de repente, un sonido salvador colmó la habitación:

Tun tun tun tun tun “¿verdad que no me tardé nada mi amor?”

lunes, 7 de julio de 2008

Orgasmo


No le daré más valor al orgasmo conseguido contigo que al conseguido con una completa extraña, porque tú eres una completa extraña que no es la misma en la cama y en el café. Tal vez te conozca más en aquellos lugares en los que hay alcohol y te hacen ser más tú, y me hacen ser más yo, porque también soy un completo extraño. A que no esperas que en mí, haya alguien que susurre lascivas propuestas, que te tome por la cintura y exhale detrás de tu oreja, para después besarte el cuello, para después morderte... sí, me gusta eso y no lo sabías, como tampoco sabías que viajaría hacia el sur para regalarte mis labios y mi lengua. Sé que eres auténtica en el café, sé que eres auténtica en la cama, pero no eres una, eres dos, la de la cama y la del café, la del café y la de la cama, la que habla y ríe, la que lo olvida todo para llegar a ese glorioso instante de alienación, en el que no sé quién soy ni sé quién eres, pero sé que somos, y después, volvemos a ser los mismos del café, tal vez más cariñosos, tal vez más pudorosos.

No le daré más valor al orgasmo conseguido contigo que al conseguido con una completa extraña, si quieres que lo haga, dime quién eres, desliza tu mano vientre abajo...