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domingo, 3 de enero de 2010

Las Mujeres De Mi Vida I: Llamémosla "E"


Salir con alguien que es la envidia de las mujeres y la fantasía de los hombres, que come y bebe como tú, y que además no permite que gastes un peso en ella, creo que no tiene precio, es algo que todo hombre debería vivir alguna vez.

Exactamente así es E, y lo que más me gusta de ella no es que sea bonita y que esté exageradamente buena... bueno, tal vez sí, pero lo segundo que me gusta más de ella es que, además de hermosa, inteligente, y amable, parece no tener pretensión alguna. Y es que, cuando uno ve a una mujer así, lo último que espera es que sea tan genuina como E.

Seguimos siendo amigos, aunque ni yo entiendo cómo me perdonó cuando practicamente negué su existencia por no hacer enojar a Polly, claro que después me dio una cachetada con guante blanco al reencontrarse "casualmente" con su ex-novio e ignorarme la mayor parte de la noche por hablar con él. La estimo y todavía me siento ligeramente enamorado de ella, sé que ella siente lo mismo, y que las cosas hubieran sido diferentes si no me hubiera mudado a otra ciudad, pero bueno, bien dice el dicho el hubiera no existe, sin embargo, seguimos en contacto y a veces nos imaginamos y hablamos de un futuro juntos.

El único defecto que le veo, es que es sumamente difícil mantener una conversación fluida con ella, en ocasiones preparaba temas para platicar y aprendía chistes antes de verla, lo bueno es que no le incomodaba permanecer en silencio a ratos, y la verdad prefiero a una mujer que habla poco a una que habla demasiado.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Reencuentro I


Me la pasé bien de regreso en mi tierra, tuve tiempo de ver a mis amigos, conbeber con ellos y evadirme un poco del ajetreado ritmo de vida capitalina. Si tomamos en cuenta que tengo novia, he de confesar que no me porté del todo bien, pero me doy cuenta de que aunque me atrae muchísimo la poligamia, en este momento no me es tan sencillo hacerla mi estilo de vida, principalmente por el riesgo de lastimar a alguien que realmente aprecio.

El primer día, durante el transcurso de la mañana, llamé a una amiga que siempre está al pie del cañon para hacerme favores sexuales, en menos de una hora se encontraba tocando a mi puerta y el simple sonido me provocó una potente erección, me excitaba mucho la idea de, después de varias semanas, tener sexo con una mujer diferente a mi novia.

La experiencia no fue grata, tuve lo que podría llamarse una "no-eyaculación precoz", fue raro y no quisiera entrar en detalles... bueno sí, básicamente mi pene se puso semi-flácido durante el acto, y experimenté unas contracciones similares a las del orgasmo pero sin lechazo descarga de gametos presente. Charlé un poco con mi amiga y le expliqué que mi bajo desempeño sexual podía deberse a que me sentía culpable por serle infiel a mi novia, ella se mostró comprensiva y no me sentí apenado, sobre todo porque sabía que la susodicha conocía mis inolvidables habilidades amatorias.

Después de esa desagradable experiencia descarté la idea de encontrarme con más de esas complacientes amigas, me dí cuenta de que no valía la pena en lo absoluto, sin embargo...

jueves, 9 de julio de 2009

Ahhh


Una de las sensaciones que me llenan de orgullo, es la de tener verdaderamente cautivada a una mujer. Notarlo en su mirada, en su sonrisa, en su manera de abrazar, y en esos celos disimulados por cualquiera que te voltee a ver. Tener casi la certeza de que patearía al galán famoso de su preferencia por estar a tu lado, no tiene precio.

Puedo estar satisfecho y agradecido porque me ha pasado varias veces, pero nunca antes me importó la otra persona, por el contrario, el hecho de que una chica se mostrara de esa manera, me hacía perder cualquier interés. No es el caso de hoy, en el que a pesar de saberme en control de la situación, me siento cómodo y tengo un gran respeto por ella, quien además de ser una mujer guapa, es inteligente, equilibrada, divertida y generosa.

Habrá que ver qué dice el tiempo, no habremos de apresurarnos pues pasamos de pláticas laborales a dormir juntos los últimos cinco días, por lo pronto estamos bien y no hay más que decir.

sábado, 4 de julio de 2009

Argentina


Me ligué a una chica muy guapa del trabajo, o mejor dicho, ella me ligó a mí, y no es por pecar de soberbio, pero usualmente así es como sucede, los hombres, aunque no lo sepamos, en la mayoría de los casos fuimos elegidos desde antes por la chica que nos gusta.

"me encantó tu beso, je je, soñá con los angelitos"

Sabía que llegaría ese mensaje desde que la vi entrar a su casa, también sabía que no iba a contestárselo, y no porque no quisiera, con el tiempo me he vuelto un hueso más duro de roer. La chica me gusta, es buena, está buena, es hora de ver si en verdad estaba buscando lo que acabo de encontrar.

Tsss, creo que al final del día tendré algo así como una novia.

viernes, 16 de enero de 2009

Mi novia Polly...


Pues me fue imposible continuar aquella serie que empecé con el nombre de
Mi novia Polly. Lo intrincado de la historia y severas lagunas mentales, no me permiten estructurarla ni tampoco darle un desenlace que, de hecho, ni existe.

Cuatro años han pasado desde que la aventura comenzó y la verdad es que, a la fecha, seguimos dándonos nuestros besitos esporádicamente, hablando como si llevaramos años sin vernos, y exigiendo nuestro lugar como si de un matrimonio se tratara. La acepté con sus defectos, le perdoné sus errores y ella hizo lo propio, después de lo que hemos vivido nuestra amistad es inquebrantable, tocamos fondo y salimos nuevamente a flote, aprendimos juntos a no ser rencorosos, que es posible pasar las barreras de la amistad y regresar, que las relaciones humanas son complejas, cada cabeza es un mundo y cada par es otro distinto. Tras cientos de episodios malos y buenos, en su nombre sólo me cabe un pensamiento...

"La conozco como si la hubiera parido"

lunes, 24 de noviembre de 2008

¡Qué poca madre!


Una vez, cuando estuve en el extranjero de intercambio, fui a un viaje de tres días con puros estudiantes, era una gran oportunidad para ligar que yo, ni tardo ni perezoso, aproveché muy bien.

La primera noche, mientras me encontraba bailando con una gringa, una turca de muy buen ver se acercó al grupo en el que me encontraba y empezó a bailar de lo más sexy, por lo que yo, como ganador y borracho que soy, tuve que hacer a un lado a la norteamericana y empezarle a bailar pegadito a la otra, quien se mostró contenta con mi cercana presencia y, cuando cuando cambiaron el reggaeton por algo menos bailable, nos pusimos a platicar hasta que me dijo que regresaría al hotel a dormir, y yo, que soy caballero, me ofrecí a acompañarla, así que como premio por mi galante acción, accedió a pasar la noche conmigo.

No entraré en detalles porque como les digo, soy un caballero, pero la pasamos tan bien que hasta nos pusimos cariñosos, la turquita me había encantado y me hubiera gustado probar suerte con ella por un tiempo, los dos estabamos de intercambio en la misma ciudad y en ese entonces me sentía un poco solo estando lejos de mi tierra, sin embargo, a diferencia de mí, a ella le quedaba muy poco tiempo de intercambio por lo que no quería involucrarse en algo más serio, así que me evitó lo que quedaba del fin de semana, dijo ella que, "por temor a enamorarse".

Chale, la neta sentí bien culero el segundo día cuando me ignoró, era yo más joven y fue algo así como un enamoramiento relámpago, creo que en parte ocasionado por el mismo rechazo -¡hija de puta!-, y aunque el tercer día ya estaba yo de nuevo con la gringa del principio, debo admitir que seguía pensando en mi turquita =(.

Y así fue como me usaron de one night stand, yo pensaba que eso sólo le pasaba a las mujeres, así que me sentí como una señorita. Hasta la fecha estamos en contacto por medio del Facebook y seguido la invito a México y ella a Turquía, a ver si un día se anima y me compensa por el mal rato que me hizo pasar, aunque con la noche que pasamos, creo que quedamos tablas.

martes, 2 de septiembre de 2008

Mi novia Polly III


Yo estaba cómodo con la situación, no padecía de celos. Ella, por el contrario, aunque nunca escuchaba de mis otros asuntos, me hacía sutiles reclamos acompañados de falsas promesas que, terminarían por convencerme, después de todo, ya habían pasado como dos años de mi anterior relación.

...y sí, me ilusioné, ella se notaba interesada al grado de poner fecha a la ruptura, y a mí, comenzó a atraerme la idea de tener una relación seria, tal vez era buen momento. Por supuesto la fecha pasó y dicha ruptura no llegaría. Solamente le reclamé una vez, para mi disgusto, "lo siento" fue la única respuesta que obtuve ¿cuál era su afán de mentirme, si nunca le había pedido cuentas? pasarían alrededor de tres meses hasta que volviera a llamarme.

Soy partidario de la sinceridad, es mi manera de tener la consciencia tranquila aún siendo egoísta.

*Cabe aclarar que esto tiene más de tres años, muchas cosas han pasado desde entonces, esperen los siguientes capítulos.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Mi novia Polly II


Y sin saberlo, pasé de ser su amigo a ser "el otro". Aunque no sé si lo volvería a hacer, debo admitir que cuando me enteré, no tuve ni un poco de remordimiento, yo no quería nada serio y en ese entonces la situación se veía bastante conveniente. Tenía los privilegios de un novio, pero sin los compromisos.

Fueron varios meses de una discreta pero agradable relación, a menudo escuchaba quejas de su noviazgo, lo cual, por obvias razones, no me parecía extraño, ni tampoco me conmovía. Nunca le exigí terminar, de hecho, yo estaba mejor así, pues no tenía que rendirle cuentas ni había contrato de exclusividad, me la estaba pasando bien.

Claro que algo así, difícilmente dura.

viernes, 1 de agosto de 2008

Mi novia Polly


Hacía casi un año que no sabía de ella, una entrañable amiga de la secundaria. La vi bailando, y lo primero que me vino a la mente al observarla mover los brazos y la cadera armónicamente fue: yummi.

Me alegré mucho al encontrarla, no porque estuviera tomado y ella se viera muy bien, eramos buenos amigos. Me acerqué, e instantáneamente me dio un fuerte abrazo, en medio del ruido, empezamos a ponernos al día, bailamos, bailamos más cerquita, intercambiamos números, nos despedirnos.

Desde ése día, aumentó la comunicación, msn y celular nos hicieron "coincidir" con mayor frecuencia. Yo no tenía novia y ella se estaba dando un tiempo. Así empezaría la relación más rara que he tenido y que, después de tres años de evolución y mutaciones, sigue vigente.

domingo, 22 de junio de 2008

CI y el amor VIII: fin de la serie, que no debió llamarse así


Y después de varias (difíciles) semanas en las que la relación se tornaba cada vez más esporádica y distante, comenzó a surtir efecto; mi aparente indiferencia empezaba a provocar sutiles insinuaciones y muestras de interés como las que había recibido en un principio, pero algunos contratiempos hicieron que no pudiera responder adecuadamente y me mostrara, contra mi voluntad, más desinteresado de lo que en realidad estaba, algo que no hubiera tenido mayores consecuencias, si no fuera por aquella fatídica noche, en la que alcohol, compañía femenina y excesiva confianza, hicieron que me mostrara arrogante ante sus muestras de celos, y terminara con lo que pudo haber sido, una sincera relación. Ahora nunca lo sabré, y es una espina que he decidido no quitarme, pues pronto me voy, y hay muchos peces en el mar. Seamos positivos aún cuando la caguemos.

El tiempo lo cura todo... cuando se tiene convicción.

sábado, 21 de junio de 2008

CI y el amor VII


Si algo he aprendido a través de experiencias propias y ajenas, es que insistir, rogar, o buscar obsesivamente a alguien, sólo conduce al rechazo, frustración y en algunos casos humillación. Por el contrario, la indiferencia (real o fingida) es una técnica muy efectiva que además, en caso de no funcionar, ahorra tiempo, alivia penas y fortalece la autoestima.
-Entonces me hago a un lado, sabes cómo encontrarme y que me gusta estar contigo, suerte.-

"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón." J.L. Borges

viernes, 20 de junio de 2008

CI y el amor VI


El problema que se presenta cuando el ritmo natural de las cosas es "muy rápido", es que para disminuirlo, hay que forzar la máquina, cambiar el rumbo, simular. Algo que pocas veces funciona, pues termina por enfriar las cosas, volverlas estáticas, camuflarlas y muchas veces desaparecerlas.

No hay fórmula para evitar riesgos.

Acotación técnica


Es sabido por mis amigos y allegados (y ella) que me iré en pocos meses a otra ciudad a trabajar, lo que no es precisamente un factor positivo para iniciar una relación.

Y se preguntará usted, querido lector: ¿por qué alguien que está a punto de partir, no puede esperar unos meses más para buscar pareja?

Aunque vislumbro algunas posibles respuestas, la verdad es que no lo sé, y sinceramente no me preocupaba mi partida, a pesar de que significaría seguramente, el fin de la relación. Eso tal vez no habla muy bien de mí, pero al menos no se lo ocultaba a nadie.

jueves, 19 de junio de 2008

Paréntesis


No me enamoro rápido, tampoco soy intenso, posesivo o dependiente, ni me gusta que lo sean conmigo, necesito tener mi espacio y tiempo de privacidad todos los días. Sólo por aclarar que el "vamos muy rápido" no se dió por la vehemencia del autor, sino por las circunstancias.

CI y el amor V


Tres semanas excelentes, monogamia enserio, ella no era celosa, pero yo por mis cojones andaba como caballo con anteojeras, mi problema de déficit de atención ocasionado por generosos escotes y cortas faldas había desaparecido, podía ahora concentrarme más en la escuela y tenía más tiempo para placeres relegados a segundo plano, todo iba muy bien hasta que pasó lo que tendría que pasar: "Vamos muy rápido".

Saltar de una relación (de cuatro años) a otra no es fácil.

CI y el amor IV


"¿Sí te late, o nada más me estás siguiendo la corriente?", preguntó al calor del primer beso con sabor a cerveza y una cuba infame...¿Y el novio?, pensé, pero no había tocado el tema nunca y no lo haría en ese momento. Aunque toda la situación era confusa, pues horas antes no la veía más que como amiga, no tardé mucho en responder, era justo lo que buscaba.

Nos despedimos al amanecer, ella dijo: "no me vayas a ignorar mañana", y yo le planté un beso -uf, la traigo loca-.

Al día siguiente no la ignoré, a los dos días, terminó con aquél por teléfono (no había otro medio factible).

Nunca bajes la guardia.

CI y el amor III


Largas y amenas pláticas misceláneas, mi afán de "portarme bien", y la fantasmal presencia de una persona, hacían de mí un caballero, pero había una razón que sobrepasaba todo eso, la misma razón que me impedía preguntar por aquel novio radicado a miles de kilómetros, y que me obligaba a comportarme como la persona más cool en el planeta, amable pero ligeramente indiferente: "a las mujeres, ni todo el amor ni toda el dinero la atención". Mi subconsciente tenía pleno conocimiento de la situación, sabía incluso lo que pasaría, aunque no quería crear falsas expectativas que pudieran terminar en una decepción. Aquella relación de cuatro años -los mismos años que yo llevaba soltero- difuminaba las señales que me mandaba.

Be cool, my friend.

miércoles, 18 de junio de 2008

CI y el Amor II


Y después de andar como tecolote, aguardando incesantemente a la elegida, aparece de la nada y como mandada a hacer, ella: guapa, cuerpazo, agradable, inteligente y con dinero -jaja y no es que uno sea interesado, pero eso siempre es un plus-. En tres años de conocernos, no habíamos intercambiado más que holas y adioses, luego, sin buscarlo, un mes de intensa amistad desinteresada (por mi parte), todo un logro para alguien que no puede conversar un minuto sin ver al escote.

Hay cosas que simplemente se dan...

martes, 17 de junio de 2008

CI y el amor I


Y me decidí: después de cuatro años de libertinaje y promiscuidad -inserte cara sonriente-, buscaría novia. El sexo casual y las relaciones relámpago ya no me sentaban bien, la invariable sensación de desasosiego después de fornicar me parecía degradante: huir, desaparecer, desaparecerla. Y es que no tenía que rendirle cuentas a nadie, nunca mentí, no hice egoístas promesas de amor, no hablé de fidelidad ni exclusividad, y apaciguaba dudas y extenuantes sesiones de preguntas amorosas con un sencillo y solemne: "no estoy listo para algo serio".