lunes, 29 de diciembre de 2008

Primas


Describirme siempre me ha parecido una pérdida de tiempo, representa una tarea larga, difícil, y que seguramente no podría completar con éxito. Pocas palabras he dedicado en mi vida a la auto-descripción, si bien es cierto que, entre líneas, después seis meses de textos, mis lectores podrían formarse una imagen aproximada de lo que es el autor, esto sería más por la interpretación de ideas y acciones del mismo, y no por su afán de exhibir cualidades y defectos. En vez de describirme, siempre he apostado por entenderme, lo cual, aunque igualmente difícil, lo considero de mayor utilidad.

Más que adjetivos, son nuestras motivaciones y acciones (reflejos del pasado) las que permiten entendernos o, por lo menos, acercarnos a la comprensión de la intrincada mente humana que, para colmo, no es una sino millones.

A mis primas las entiendo como el producto de una madre sobre-protectora y controladora, y un padre consentidor y sumiso, señoritas motivadas no por la libertad, que nunca tuvieron, sino por las banales aspiraciones de la sociedad moderna; la aculturación del american way of life, mal del que muchos sufren y pocos se dan cuenta pero, en este caso, agravado y recrudecido por la ingenuidad y miedos inculcados durante toda su vida por sus padres…

No quiero alargarme mucho, por lo que ilustraré un poco:

- Coreografías espontáneas dignas de retrasados mentales.

- “Caramelito azucarado que sabe a chocolate”.

- Orejas de conejo y voz de niñas mimadas de cinco años.

- Veintitrés tiene la menor.

Esto tal vez explique por qué a veces en la cena de Navidad, me dan ganas de meter la cabeza en el pavo y morir asfixiado.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Y me fui


La música mitigaba paulatinamente el rumor ocasionado por el ir y venir de opiniones, anécdotas y chismes, propios de reuniones sociales. El alcohol, inherente a dichas reuniones -aunque diversas campañas de salud sostengan lo contrario- comenzaba a causar un efecto ambivalente en él; sopor y lujuria eran protagonistas de sus continuas reacciones neuronales, un mensaje fisiológico que interpretó como: o mandas algo de sangre al pene o te duermes.

A su alrededor sólo habían caras conocidas, demasiado diría él, varias señoritas atractivas pero que, por diversas razones, representaban terrenos prohibidos o escarpados. Era temprano para sus estándares, por lo que soportó el tedio un rato más, a menudo le costaba asimilar que no es obligación permanecer siempre hasta el final de la fiesta, aunque, en ocasiones como ésta, cuando bailar acompañado por un vaso, o tener una ridícula conversación con algún sujeto auto-segregado son las únicas dos opciones, inconscientemente, esperaba que el alcohol, la libido, y las tenues e intermitentes luces, le dieran sabor a la fiesta, aunque eso supusiera una cruda moral segura.

Tal y como se esperaba, después de un rato, el sujeto fue incapaz de contener su apetito sexual, que ya se proyectaba a través de unos lascivos ojos dirigidos a una compañera de clase, amiga, y novia de un buen amigo, una agradable mujer a la que nunca abordó por tenerla tan cerca, como el neoyorquino que nunca visitó la estatua de la libertad. En un desleal acto que no se hizo esperar, el individuo se acerca y maliciosamente dice:

- ¡Qué onda! y tu novio ¿dónde quedó?
- Es que se sentía mal y se fue temprano.


Nuestro amigo titubea por un momento y después de evaluar la situación responde:

- Sí, yo tampoco me siento muy bien, ya me voy, nos vemos.

Necesitó años para dar una respuesta como esa, muchos litros de cerveza, arrepentirse varias veces y, sin duda, madurar un poco. Equivocado está el que piense que hoy es más bueno o menos malo que ayer.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Deporte


Hoy, después de un par de semanas de buscar, conseguí un pinche protector bucal para box, parece que eso piden los niños en navidad o no sé qué pedo, pero bueno, el chiste es que ya lo tengo así que en un ratito me toca una buena ronda de sparring. Estoy algo oxidado, por lo que espero que no me partan mi madre jaja. No hay pedo, hace rato que tengo ganas de subirme al ring.

No es pretexto, pero ando crudo. Ayer tuve una "pre-posada" con mis cuates de la uni, hubo intercambio de regalos chingativos, el objetivo era poner en jaque al regalado. Yo le obsequié un banquito a un cuate que está bien enano, por ejemplo jaja. A mí me regalaron un fotomontaje enmarcado de un servidor vestido de Santoclós con unas santaclosas sexys al rededor, cada una tenía la cara de algunos "amores" del pasado. Chismosos jijos de la chingada, nomás porque saben que soy escondedor y no me gusta hablar de esas cosa, porque más de uno de ellos tiene cola que le pisen. La verdad estuvo ingenioso, pero me hubiera parecido más chistoso si no hubiera llevado a una amiga ¬_¬... cabrones, me las pagarán.

Updeit

No hubo sparring, nomás fuimos dos pendejos a entrenar y el otro güey tiene lastimada la muñeca, me tuvieron miedo, putos.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Presa fácil


Y es que hoy soy susceptible como nunca, soy presa fácil.

Háblame bonito, sé bonita, todo tuyo.
Soy superficial, mi cuerpo e instintos son una cárcel.
No quiero pasar el resto de mis días solo.
No quiero hablar con la pared o, lo que es lo mismo, con seres de mirada perdida ensimismados en sus propios problemas, pared.
No quiero ser un problema, quiero ser una obligación.

¿Egoísta?
Sí. Protección y apoyo incondicional a mi pareja, a mis hijos, a mis amigos, manifestaciones de afecto “nobles e invaluables”… pfff, no son más que un vehículo para cumplir la voluntad de mis instintos que, primitivos como yo, aseguran mi permanencia en esta puta roca destinada a desaparecer.

¿Y lo de susceptible por qué?
Porque busco unas caderas aptas para el parto, unas buenas tetas que lo alimenten con opulencia, simetría, para que él sea simétrico. ¡Ah! cómo me preocupa ese costalito de información genética moquiento y molestoso que todavía ni existe, y ni sé si existirá.

Chingadamadre, yo nomás quiero una vieja pa decirle en unos años, ¡vieja!, y que venga y me haga cariñito, y ella diga, ¡viejo!, y yo vaya y cambie el foco.

Así de simple, soy presa fácil.