Mi amigo J es el tipo de personas que no deberían tomar, mis historias etílicas son nada en comparación a las suyas, es especialista en llevar las facetas del borracho al extremo, ha sido el más violento, el más caliente, el más impertinente y, por qué no, el más cómico. Fácilmente podría abrir un blog para contar sus andanzas, y estos serían algunos de los posts:
- Cuando lo sacaron de un antro por orinar "disimuladamente" debajo de la mesa.
- Cuando azotó a un pavorreal contra la pared hasta dejarlo inconsciente, sí, a un pavorreal.
- Cuando casi se partió la cabeza persiguiendo a los que querían irse de la fiesta.
- Cuando "estacionó" su coche encima de una glorieta/rotonda.
- Cuando sacó sus genitales mientras la abuelita de un amigo le suturaba la herida que se hizo con una caguama.
J, una finísima persona, un sujeto ejemplar.


