viernes, 27 de febrero de 2009

Carta a mi padre


Llegas sin saber porqué y sin poder elegir y de la misma manera te vas, azarosa y primitiva es nuestra existencia y no es ninguna novedad. Así pienso y, aunque pueda resultar perturbador no tener mayor soporte que el suelo que pisamos -realidad contraria a la de quienes con opio, justifican su estadía- jamás me faltó nada y me alegro de que nuestro efímero pasar, entre otras cosas, haga infinito al conocimiento, obligue a pensar en los demás, y permita tener expectativas.

Así empecé la carta que le escribí a mi padre cuando, hace unos días, le detectaron un tumor posiblemente maligno, en parte por eso me he desajenado un poco de este changarro, ver a mi madre llorando desconsolada ha sido desgarrador. Como hijo de padres veteranos, entiendo y acepto la inexorable ley de la vida, lo que verdaderamente me aflige es el sufrimiento que no merecen ninguno de los dos, quienes han sido padres ejemplares y a quienes les debo todo. Por ahora sólo queda esperar y por mi parte, seguir adelante, pues no hay nada más tranquilizador para ellos que ver mi desarrollo profesional.

Procuraré no reparar mucho en el tema aquí en el blog y fuera de él, sólo lo necesario, sigo y seguiré siendo una persona alegre al igual que mis padres.

viernes, 20 de febrero de 2009

Mudanza


El Cabrón Insensible cambia de residencia, ahora escribirá sus aventuras, reflexiones y pendejadas desde la capital. Lo ajetreado y pintoresco de la Ciudad promete darle más material, pero el puto tránsito menos tiempo para postear, ahora anda metido en plena mudanza y adaptación y no tiene tiempo pa náa, pero más noticias pronto.

jueves, 12 de febrero de 2009

Tiempo real


Pinches días pesados que he tenido, la semana que viene les contaré, practicamente no he tenido tiempo de realizar mi relajante actividad blogueril.

Al margen de esto, hoy iba en el coche con Polly y, mientras esperaba en un semáforo, me percaté de que estaba siendo observado a través del retrovisor del automóvil de adelante, por una amiga con la que tuve algunos encuentros cercanos, por lo que, sin pensar, arrugué los labios, le mandé un beso, me reí, e inmediatamente pensé: "ya me cargó la verga", y así fue:

- Cabróoon!!! qué te pasa?? qué haces??? mínimo acuérdate de que estoy al lado, no???

- Jejeje *gulp* nomás toy jugando, es que se me quedó viendo y ni la conozco.

- Sí cabrón, seguro ya te acostaste con ella
(Polly en tono festivo pero suspicaz).

- Jaja no chingues, en qué concepto me tienes.

- En el correcto.

...

jajajajajaaajaajaja

... o_O

viernes, 6 de febrero de 2009

Post de ideas inconexas e irrelevantes que pretenden hacerme parecer interesante


- Qué tal el güey que anda con una gordita ingrata que en cuanto baja de peso y se pone buena lo manda a la verga por un vato que antes ni caso le hacía, ¿qué tal?

- Estaría chido tener una hermana lesbiana, sí.

- Cuando voy en el coche y pasa una vieja buena la miro también por el retrovisor, aunque se me hace una pendejada porque en el retrovisor se ve muy chiquita.

- Cuando alguien se sube a mi coche y -por lo general- está sonando rock o jazz en mi estéreo, le digo que voy a poner algo más alegre y salgo con alguna rola ochentera tipo "Girls Just Wanna Have Fun" o "What Is Love" nomás por chingar y ya luego pongo algo más digerible estilo Jamiroquai o Trip-Hop.

- La rola de Silvio Rodriguez "Yo digo que las estrellas" en verdad me conmueve, de hecho así le quiero poner a un post o utilizar en un escrito aquella frase que me parece chingonsísima: "Yo digo que las estrellas le dan gracias a la noche, porque encima de otro coche no pueden lucir tan bellas".

- Según yo iba a extrañar a una maestra de la universidad que era buena pero bien cabrona y exigente y la verdad no fue así, la vi el otro día y nomás la saludé por cortesía.


- Creo que yo hubiera sido bien chingón en eso que llaman artes marciales mixtas, si se hubieran puesto de moda antes, andaría en la tele peleando por dinero y antes de los 40 tendría un ligero retraso mental por las neuronas perdidas, aunque a lo mejor mi destino es el mismo por el alcohol.


- Ultimamente tomé la costumbre de leer varios libros a la vez, tengo uno para la tarde, uno para el baño, uno para la noche...


- El libro que tengo para el baño es una recopilación de artículos de Ibargüengoitia porque no soy de tardarme mucho, el otro día me puse a pensar que hay gente que cuando va al baño se pone away en el msn y hay gente que se pone be right back, yo creo que debería existir el estatus shitting, nomás que la gente es muy pudorosa.


- Tengo un grupo de amigos de la preparatoria con los que cada vez que me reuno parece una competencia de decir vulgaridades y nos la pasamos cagados de la risa ante las miradas de los que nos rodean, creo que es cuando mejor me la paso.


- No sé si soy muy vanidoso pero no me gusta cómo salgo en las fotos, no me sale sonreir sin que parezca falso como un billete de treinta varos.


- En las únicas fotos que creo que salgo bien es en las que me toman desprevenido, por lo que a la hora de posar procuro pensar en un chiste para reirme.

- Ya lo pensé bien y en vez de shitting estaría mejor in the bathroom, es menos explícito.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Preescolar I


Poco recuerdo de mis dos años de preescolar, del primero, que transcurrió en un país extranjero del cual soy natural -aunque no por eso menos mexicano- recuerdo algunos episodios y rasgos de mi comportamiento que, en teoría, de alguna manera me definen.

Las primeras dos semanas tuve que ser acompañado por mi madre quien, para mantenerme controlado, tenía que permanecer afuera de mi aula hasta que me distrajera y ella pudiera irse a su trabajo, en caso contrario, yo hacía un berrinche épico, con rasguños incluídos, que la más valiente de las maestras no soportaba, mi capricho se acabó el día que mi madre se hartó y tuvo la genial idea de mandarme con mi padre que, con ímpetu, me explicó que tenía que irse y yo por supuesto, no presenté ninguna queja.

Fuera de esas horas en las que hice sufrir a mi madre vigilándola de reojo para que no huyera, no recuerdo un solo segundo en el aula pero, lo que sí sé, es que nunca fui tan individual como en ésas épocas, sólo existía mi familia y yo, la convivencia con otros seres ajenos a mí no era imprescindible, no necesitaba ni un segundo a los demás para divertirme, tenía todo un universo de amigos imaginarios y artefactos prodigiosos que podían ser extraidos de cualquier lugar no-tóxico. Recuerdo la palmera de la cual me balanceaba, el cajón de arena en el que siempre encontraba y perdía tesoros, y las maravillosas historias que me hacían el centro de atención de públicos reales o ficticios, daba igual, hablar solo no es mal visto a los tres años.