Salir con alguien que es la envidia de las mujeres y la fantasía de los hombres, que come y bebe como tú, y que además no permite que gastes un peso en ella, creo que no tiene precio, es algo que todo hombre debería vivir alguna vez.
Exactamente así es E, y lo que más me gusta de ella no es que sea bonita y que esté exageradamente buena... bueno, tal vez sí, pero lo segundo que me gusta más de ella es que, además de hermosa, inteligente, y amable, parece no tener pretensión alguna. Y es que, cuando uno ve a una mujer así, lo último que espera es que sea tan genuina como E.
Seguimos siendo amigos, aunque ni yo entiendo cómo me perdonó cuando practicamente negué su existencia por no hacer enojar a Polly, claro que después me dio una cachetada con guante blanco al reencontrarse "casualmente" con su ex-novio e ignorarme la mayor parte de la noche por hablar con él. La estimo y todavía me siento ligeramente enamorado de ella, sé que ella siente lo mismo, y que las cosas hubieran sido diferentes si no me hubiera mudado a otra ciudad, pero bueno, bien dice el dicho el hubiera no existe, sin embargo, seguimos en contacto y a veces nos imaginamos y hablamos de un futuro juntos.
El único defecto que le veo, es que es sumamente difícil mantener una conversación fluida con ella, en ocasiones preparaba temas para platicar y aprendía chistes antes de verla, lo bueno es que no le incomodaba permanecer en silencio a ratos, y la verdad prefiero a una mujer que habla poco a una que habla demasiado.