Ayer dizque no iba a salir porque hacía frío y quería quedarme a ver películas en mi casa entrepiernadamente pero como no hubo quien se ofreciera, de la depresión tan grave que me entró, tuve que salir a tomar con unos amigos sin imaginar que vería el amanecer con una botella de ron añejo encima (al decir encima, por si no me entendieron, me refiero a que todo el contenido de la botella corría por mis venas depués de ingerida y procesada por mi sistema digestivo). Es una sensación bastante fea estar semi-borracho a las cuatro de la tarde y sentir que tu domingo ya valió madre, ora sí, como ayer, me gustaría estar entrepiernado y mientras escribo este post estoy persuadiendo a una amiguita de que venga a ver películas conmigo y parece que ya está cayendo, así que mejor me despido, pues toavía tengo que bañarme, salir a rentar las películas que le dije que ya tenía, y tratar de quitarme esta borrachera porque no quiero que mi pequeño gran amigo me falle, pues ya saben que el alcohol es cabrón y sabe castigar a uno en donde más le duele.
Nos vemos.


