jueves, 17 de diciembre de 2009

Último post del año


Posteo hoy porque se me hace de mal gusto dejar de escribir por mucho tiempo, después de decirle a mis lectores que me voy a morir. La verdad no creo morirme pero sí creo que dejaré de postear por un par de semanas, el trabajo sigue pesado y se junta con las fiestas, compras navideñas y otros pendientes. Antes de dejarlos por unos días, me gustaría desearles unas felices fiestas y un 2010 lleno de éxitos y buena suerte, recuerden ser felices porque es para eso que estamos aquí, y no se compliquen la vida porque... porque no vale la pena complicársela.

¡Felíz navidad y próspero año a todos!

sábado, 12 de diciembre de 2009

Me voy a morir


No mamen, me salió una pequeña verruga en la parte baja del abdomen (arrodíllense para verla si gustan), creo que es cáncer y me voy a morir, ayer la descubrió mi novia mientras... ¿qué les importa qué hacía cuando la descubrió? y yo juraría que me salió de un día para el otro, jamás la había visto y es una zona que no dejo de revisarme, no jodan, ya me llevó la chingada, la verruga tiene una dimensión no mayor a una semilla de ajonjolí, pero estoy seguro de que va a multiplicarse y terminará siendo un tumor que invadirá mis órganos vitales y acabará con mi vida, creo que no voy a llegar a ver el 2010, si dejo de escribir en más de un mes, ya saben qué paso.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Si alguien te dice "no vales nada", no necesariamente es porque quiere hacerte sentir mal


Muchos han perdido perspectiva, se han vuelto más tibios y cobardes cada día, buscando estabilidad dentro de una institución, un ingreso fijo, puntual y con seguro médico; los que no lo logran, frustrados al borde de la miseria, palian su angustia con telenovelas al final del día, buscan el sentido de la vida en una camiseta de fútbol, no piensan que si algo los borrara de la faz de la Tierra, nada cambiaría, se mantienen en el limbo entre el animal y el ser reflexivo ávido de conocimiento, ni lo uno ni lo otro, bien les haría ser llevados al límite, a una situación de vida o muerte, de anarquía, de escasez, tal vez así recuperarían un poco de su esencia.

Recuerda, amigo, el valor de tu vida no está en función de tu miedo a perderla.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Pendejadas


Mi novia es argentina y su acento la delata enseguida, algo que me gusta hacer es, cuando le presento a algún amigo o cuando conocemos gente, después de diez minutos de conversar, interrumpir la conversación diciendo: "Ella es argentina". Tal vez no parezca tan gracioso al contarlo, pero es de esas bromas que no envejecen, hoy tuve la oportunidad de hacerla y tuvo el mismo éxito hasta con ella que, aunque intenta evitarlo, siempre termina riendo.

Sí, es una pendejada, pero se trata de actualizar este changarro, pronto dejaré de estar esclavizado y recuperaré mi vida y, con ella, mi blog, saludos.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Hipocresía


Hoy me desperté tarde y con la hermosa sensación de haber dormido todo lo que no había dormido en días, después de una semana de mucho trabajo y poco sueño, lo último que uno quiere es pensar, así que voy a quedarme en cama, ingerir comida chatarra, rascarme los huevos, ver alguna comedia burda o película de acción y, para ser congruente con mi estado de ánimo, contarles una anécdota simplona a la que llamaré "Hipocresía":

Estaba en mi casa viendo películas con una amiga (no debería advertirles pero cada vez que veo películas con alguna amiga, mi intención es tener sexo con ella) pero bueno, como les iba diciendo estaba viendo películas con una amiga y, sutilmente llevé su mano a mis genitales, ella comenzó a acariciarme timidamente y después con cierto ímpetu que pude notar cuando me vi despojado parcialmente de mis pantalones y ropa interior. Al notar su excitación coloqué mi mano en su cabeza y la encaminé con delicadeza hacia abajo (no sé por qué la mayoría de las mujeres necesitan un empujón para realizar ciertas labores), ella se resistió y dijo convencida -no te la voy a chupar-, así que para no prolongar un momento incómodo contesté -bueno, entonces dame un beso-.

Llamo "Hipocresía" a ésta historia ya que al decirle lo anterior, al pedirle que me diera un beso, ella pareció entender otra cosa, pues asintió con la cabeza y tranquilamente se acercó a mi erección para darle un beso... y luego otro... y otro... y así se siguió un buen rato mientras yo permanecía mirando la televisión y pensando: "Esto te sale bastante mejor que hacerte la pudorosa..."